POEMA PARA AMANECER

Por Verónica González

Foto Osiris Martí

 

Atrincherado el amor

amanece entre gestos tibios

y una luna terca

que no quiere dormir.

 

Puedo ser quien quiero ser

saborear el perfume

de las pocas plantas

que sobreviven

a mi olvido

y ver dormir a mis hijas

cuando me levanto.

 

Porque

cuando quiero deshacerme

de él

se reinventa

en otras miradas

que susurran su nombre

y se multiplican los puentes

de ternura.

 

Entonces

no hay espacio para morir

se despeja el cielo

y la mariposa azul

acomoda sus alas

para despegarse

de mi espalda.

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