LA SOCIEDAD ARGENTINA DE PEDIATRÍA Y UN INFORME NECESARIO SOBRE LOS EFECTOS DE LOS AGROTÓXICOS EN NIÑES

Por Redacción ANCAP

Dibujo de portada Martín Vera 

Los efectos de los agrotóxicos en la niñez y un informe irrevocable de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).  En el texto de más de 170 páginas, se describe como “un problema de salud pública que en la Argentina adquiere una dimensión muy grande, y que no está siendo resuelto”. La entrega de este material tiene como uno de los objetivos principales, poder alertar e informar a les pediatras que no estén al tanto de esta información de suma importancia y que sirva, a modo preventivo, para los efectos nocivos del uso de estos venenos en la tierra y el ambiente. Por otro lado, les firmantes del informe también denuncian que, en Argentina, se usan agrotóxicos prohibidos en otros países con la gravedad que esto significa.

 

Los agrotóxicos que se utilizan en las fumigaciones de los grandes campos tienen en su mayoría, la finalidad de transformarse en biocidas, matan plantas, insectos, hongos, etc. La agricultura industrial los utiliza y en grandes cantidades. Estos agroquímicos, pesticidas o venenos, son muchas y casi en todas las oportunidades, tóxicos para la salud de quienes tengan contacto o cercanía con estas fumigaciones.

El informe de la SAP puntualiza en el caso de la niñez: “Los niños presentan una vulnerabilidad particular a las exposiciones ambientales a plaguicida, en relación a su mayor superficie corporal, mayor exposición y tasa de absorción por todas las vías, la presencia de succión no nutritiva y por vía de lactancia materna (1). Lo cual, sumado a lo restringido de su dieta, hace que en los primeros cinco años, acumulará el 50% de la exposición a plaguicidas, que recibirá en toda su vida. En Argentina, en los últimos años los agroquímicos han expandido su mercado fuertemente, con un aumento del consumo de 100 mill Kg/litro en 1996 a 520 para el año 2018”.

La Doctora María Gracia Calleti, una de las autoras del informe, explicó en el informe del SAP: “Nuestro país tiene una actividad agrícola que es de las más extensas del mundo; como consecuencia de esto, el uso de agrotóxicos es también generalizado, y su tendencia aumenta sostenidamente con el tiempo. Este fenómeno es el resultado de la concentración progresiva de los regímenes de tenencia de la tierra en el mundo, con condiciones económicas de concentración de capital invertido en el agro, extensión de las superficies cultivables en forma intensiva a expensas de tierras otrora destinadas a la cría de ganado. La consecuencia de estos cambios es doble: por un lado, crece en forma sostenida el uso de agrotóxicos por aumento de las áreas cultivables, con el consecuente impacto sobre la salud de las poblaciones expuestas, y por otro, al disminuir las tierras para cría de animales, proliferan a este fin los llamados “feed–lots”.

Los Doctores Damián E. Markov e Ignacio Bocles se refirieron en el informe a los agrotóxicos en el desarrollo embrionario y en el sistema nervioso infantil y a través de esto, señalaron los serios efectos nocivos que se generan. Entre los datos que destacaron se encuentran: “Los productos estrella de la industria química moderna (desde los bifenilo policlorados hasta los agrotóxicos) son los tristes protagonistas de los estudios de laboratorio que nos están permitiendo conocer estos procesos ontogenéticos, poblacionales y probablemente filogenéticos en mayor profundidad. Con este conocimiento, la exposición masiva de la población a estos químicos, con un crecimiento potencial desde los años 70 a la actualidad, es el experimento a cielo abierto más grande y antiético que la humanidad conozca”. Desde este lugar de médicos y trabajadores de la salud ponen también el foco en el peligro que tiene esto si no se aplican tareas preventivas en las diferentes comunidades afectadas por las fumigaciones para “evidenciar tanto perfiles de morbi-mortalidad como “variantes de la normalidad” que puedan estar siendo generadas o condicionadas por esas exposiciones ambientales”.  En el escrito presentado por la SAP reflejan otro dato alarmante, que es la demostración de alteraciones en los cerebros de niñes de 7 a 9 años en comparación con niñes de esas edades. Esto aparece en quienes estuvieron expuestos al Clorpirifos, que es un insecticida organofosforado que genera el colapso del sistema nervioso en los insectos. En su vínculo y en su agresividad con les niñes, diversos estudios comprobaron los efectos de dosis-dependientes que involucran alteración del desarrollo psicomotor y alteraciones en la atención e hiperactividad, sumado a los graves problemas de desarrollo en niñes de 3 años de edad, trastornos de memoria, y temblores infantiles a los 11 años.

El pediatra oriundo de la provincia de Córdoba, Medardo Ávila Vázquez, docente universitario e integrante de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, es uno de los grandes investigadores para que esta información circule y haya un alerta encendida ante las graves consecuencias del veneno que se utiliza para fumigar y que tiene resultados fatales en muchos casos por su grado de contaminación en grandes y chicos.  En 2014 Ávila Vázquez advirtió “Los resultados preliminares fueron alarmantes: la población de Monte Maíz tiene cinco veces más casos de cáncer que los estimados en la OMS, un 25 por ciento más de problemas respiratorios tipo asma y casi cinco veces más de abortos espontáneos».

LOS AGROTÓXICOS Y LA LEUCEMIA EN NIÑES

Según indica un informe de la Facultad de Medicina de la UBA a cargo de Cecilia López Peluso y Elda Cargnel, en los últimos 12 años en la Argentina fueron reportados con un índice de aumento los casos de malformación congénita y abortos espontáneos en las provincias de Córdoba y Chaco. En estos casos, se evidencia la responsabilidad de la cercanía de les afectades con el uso de pesticidas.

El informe destacó:

Los factores de riesgo asociados significativamente con malformaciones fueron:

-Permanencia cerca de campos fumigados.

-Vivienda ubicada a menos de 1 km de las áreas de fumigación.

-Almacenamiento de plaguicidas en el hogar.

-Contacto en forma directa o accidental con plaguicidas.

Otro dato para subrayar de este informe publicado en 2018 observó: “En el 2007, una importante revisión de la revista «Canadian Family Physician» , describió asociación positiva entre la exposición a pesticidas y el cáncer, especialmente para Linfoma No Hodgkin, Leucemias, y tumores sólidos (principalmente tumores cerebrales, cáncer de próstata y de riñón). En dicha revisión se observó asociación entre Linfoma no Hodgkin pediátrico y aquellos niños con exposición posnatal directa; cuyos padres presentaban exposición ocupacional, y/o en cuyas casas el uso de pesticidas era habitual. Esta asociación fue directamente relacionada con la dosis. En niños con exposición directa o expuestos prenatalmente se encontró alto índice de diferentes tipos de leucemias”.

Foto: La Tinta

Los neonatólogos de las zonas agrícolas donde prevalecen las mayores zonas de fumigaciones, señalan un aumento de los casos de niñes que nacen con malformaciones congénitas. La tasa habitual de anomalías congénitas en los mamíferos es siempre inferior al 2% de los nacimientos, no obstante esta cifra, muchos especialistas de la salud de provincias como Santa Fe, Chaco, Tucumán, Misiones, Córdoba y Bs.As informaron que, en sus estadísticas sanitarias en algunos años, triplican a la prevalencia de malformados esperados.

Para continuar la resistencia ante el avance de las fumigaciones con venenos, la Multisectorial “Paren de Fumigarnos”, (no queda claro si marchó o si marcharán) marchó el día sábado bajo la consigna “Caravana por la Salud y la Vida”, donde recorrerán las poblaciones del Gran rosario que atraviesan la Ruta 21, entre las que figuran Villa Gobernador Gálvez, Alvear, Pueblo Esther, General Lagos y finalizarán en Arroyo Seco. Desde la organización ambiental difundieron en su convocatoria “El propósito es insistir en la difusión para que se conozcan los daños a la salud que provocan los más de 500 millones de litros de agrotóxicos que se arrojan cada año, acompañar y fortalecer a las organizaciones de vecinas y vecinos de pueblos expuestos a los venenos. Debemos acompañar ese proceso de exigir que paren de fumigar las localidades y escuelas rurales”.

Dejar expuestos a les niñes a estas consecuencias fatales que traen el uso de agrotóxicos en la franja agrícola de nuestro país, debe tener un limite y es necesario que este informe de la SAP sea la fuente de información de los Ministerios de Salud de todo el país. Es lapidario y con un nivel de investigación superlativo. Las provincias o municipios que deciden establecer restricciones (fumigaciones) basan sus normativas en la clasificación toxicológica provista por SENASA (con el criterio de: mayores restricciones a mayor nivel de toxicidad del producto). El problema es que esta clasificación es sumamente deficitaria. Por un lado, el SENASA no cuenta con laboratorios propios, sino que valida los informes presentados por las propias empresas o toma clasificaciones elaboradas por otros organismos”, indica también el informe mencionado. Hay una ausencia de decisión política para el control estricto de aprobación o no de los herbicidas que se utilizan, cada aprobación de estos productos tienen un acceso restringido y no es posible entender como los aprueban ni a través de qué estudios previos. Las evidencias ya son muchas y la necesidad de un freno a este genocidio que mata y envenena es indispensable, el compromiso médico ya está presente, resta la decisión política.

 

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