Por Carlos Arenas
Vuelo contigo
Sobre la órbita de asfalto
Duermo abrazado
Al tambor de tu pecho
Sueño en el mantra
De tu frecuencia cardíaca.
Es invierno
Afuera cae la helada.
Nuestras almas sembradas
A la intemperie y la periferia
Nos reimos de frío
Nos reimos de amor.
Nos sembramos uno al otro
Sin esperar cosechas
Solo el deseo de compartirnos
Abundantes, bondadosos, conscientes
Hemos caminado por la noche infinita
Hemos llegado a los sitios de poder
Nuestra carne y espíritu
Se han entrelazado en la selva
Cual sagrada enredadera
Que emerge de fértil penumbra
Hasta florar en la copa y en la luz.
Ya no podemos volver
Aunque volvamos al mismo sitio
Ya no podemos volver
Nuestros espíritus se han vuelto
La luz del camino.
Sueño en el mantra
De tu frecuencia cardíaca.
Amo tu libertad y tu expansión
Vuelvo a la unidad
De las palabras que flotan en la noche.
Ya no somos los mismos
Las células recuerdan lo que fuimos.
Ya no somos los mismos
los sitios tampoco lo son.

