Por Federico Paterno
Arte de tapa Martín Vera
En la última semana llegó una noticia desbordada de impunidad para la familia de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. El cabo de la bonaerense Alejandro Acosta fue liberado, responsable de los asesinatos de los dos jóvenes militantes de los MTD de Lanús y Guernica. El otro responsable que a los familiares les preocupa la liberación es el comisario Franchioti. “La mejor manera de no traicionar a nuestros caídos y caídas es no abandonar la lucha. No me olvido de Duhalde ni de Felipe Sola, y que la justicia jamás los llamó”, sentenció Alberto Santillán en conferencia de prensa por lo ocurrido.
En la conferencia de prensa en el Servicio de Paz y Justicia estuvieron presentes familiares de Kosteki y Santillan y abogados de la familia. En ese contexto las palabras del padre de Darío fueron contundentes y profundas como siempre lo refleja en cada declaración. “La estación Darío y Maxi es un lugar de muerte y resurrección. Ahí Darío y Maxi revivieron con la lucha, y por eso los tenemos presentes. Siempre los gobiernos nos quisieron sacar del medio de cualquier manera, pero no lo lograron”. Y al momento de señalar una idea sobre lo que es la justicia enmarcada en las causas populares aseveró: “Ninguno de los fiscales hizo nada en esta causa, el poder policial es la porquería junto con casi todo el poder político. Cuando hablamos de justicia 22 años y 4 meses y sale en libertad acosta, se escucha por ahí que pagó lo que hizo y le corresponde salir, ¿Y nosotros, y la justicia para donde mira? ¿Y la justicia para Maxi y Darío? Hay dos clases de justicia, para los poderosos y otra para las víctimas”.
La Cámara de Apelaciones en lo Penal Nº3 de Loma de Zamora fue la responsable de otorgar la libertad condicional al cabo Acosta en los últimos días. Franchioti y el antes mencionado fueron sentenciados en el año 2006 a prisión perpetua. En declaración a Canal Abierto, Vanina Kosteki, hermana de Maximiliano, afirmó “cuando pidió las salidas transitorias, le fueron denegadas y ahora le dieron la libertad condicional”. Y agregó “Hace dos años yo fui al Ministerio de Justicia y a Asistencia a la Víctima a pedir que me ayudaran y todavía estoy esperando la ayuda. No nos olvidemos de las amenazas, las persecuciones, el incendio de mi casa y los ataques. Entonces ayer pedí explicaciones y todavía las estoy esperando”.
Cabe destacar que el comisario Franchiioti fue detectado en 2008 con salidas a comer asados sin ningún tipo de autorización más que su portación de chapa y su uniforme de la bonaerense que lo habilitó a esos actos de impunidad. En el Serpaj anunciaron que “se ofrecerá información sobre el accionar del juez federal, Ariel Lijo, y la fiscal, Paloma Ochoa, en cuanto a la investigación de los responsables políticos de la Masacre de Avellaneda”.
Darío Santillán y Maxi Kosteki fueron asesinados el 26 de junio del 2002 en el marco de una gran movilización en el puente Pueyrredon en la localidad de Avellaneda. Los responsables políticos de ese momento jamás tuvieron que pasar un minuto detenidos. Luego de estos asesinatos el gobierno de Duhalde debió convocar a elecciones en 2003. Dirigentes políticos como Felipe Solá y Aníbal Fernández fueron parte de esa dirigencia del PJ.
A 22 años de los asesinatos, familiares, amigos y organizaciones populares no claudican en el pedido de justicia con la claridad de no permitir un manto de impunidad.

