Icono del sitio comunicación popular

EL PAÑUELO BLANCO NO SE MANCHA

Por Redacción ANCAP

En este título, parafraseando a un astro de la pelota, debemos poner en firme una postura inquebrantable en la defensa de la democracia y los derechos humanos conquistados a través de las luchas de las organizaciones sociales durante tantísimos años en nuestro país. Porque la imagen que se busca, la de ver a Hebe con las esposas puestas, es la demostración del sentimiento de revancha, de venganza de una casta social, política y económica que ve con ojos de enemigos, como lo hizo con el pueblo en los ’70, a los militantes sociales. Porque no pueden entender como desde hace tantos años las madres, las abuelas y los hijos de los desaparecidos no buscaran un desquite, no continuaran la guerra; y muy por el contrario, de manera inflexible busquen justicia, memoria y verdad.

No se trata, como algunos pretenden banalizar, de un caso “más de corrupción”, se intenta castigar a los luchadores, demoler los símbolos y vaciar de contenido a la discusión. Porque si el debate es de igual a igual; si en verdad hay que empezar a explicar todo lo que hoy sucede en la Argentina no pueden. ¿Cómo se explica el terrible ajuste al que se somete al pueblo?¿Cómo hacen para hacernos entender porque se transfieren millones y millones de pesos de las clases populares a los sectores más concentrados de la economía?¿ Cómo justifican el hambre y la desocupación que ya tenemos y la que se viene? No hay manera. No se puede si no es cargando las tintas contra el otro, corriendo del eje el debate nacional y a la opinión pública.

Y hasta cierto punto el efecto fue bastante certero. Lograron que se discuta de si Lázaro Báez era culpable o no en lugar de hablar de los despidos masivos. Usaron a Milagro Sala para tapar que aumentaban los alimentos y el transporte. Pretendieron que Lopez les sirva de chivo expiatorio para morigerar el impacto del tarifazo en los servicios. Pero esto es el colmo, en este punto hay que decir basta, con los pañuelos blancos no.

Porque la política no es corrupción, en tal caso habrá funcionarios que utilizaron la política para agrandar sus bolsillos de manera non sancta. Pues para ellos el peso de la ley es lo que vale, que paguen sus culpas. Pero la política, el hacer política como herramienta de transformación social no debe ser vilipendiado. Es la mejor manera que ha encontrado la humanidad para dar soluciones serias a sus problemas existenciales. Pero si lo denostamos podemos caer en la contradicción de pensar que otras formas son igual de útiles o valederas. Así, podríamos abrirle la jaula al león y después sufrir las consecuencias. Que ya las conocemos y son por lo que las Madres existen, por lo que han luchado infatigablemente hace 40 años.

La figura de Hebe de Bonafini es polémica, sí ¿Y cómo no serlo? Si le mataron dos hijos, si debió desde el dolor más profundo al que se pude someter a un ser humano librar una batalla contra los estamentos más altos de poder para poner luz en tanta oscuridad. Hebe es incómoda, dice lo que piensa y como le sale. Podemos estar más de acuerdo o menos. Lo único que no podemos es mirar para el costado acerca del trabajo social, político y militante que viene desarrollando desde tantos años. Por eso, atacar a esa figura, llevársela una vez más por delante, como pretendió hoy la justicia (con el apoyo de un arco político detrás) es algo que no se debe permitir. ¿Por qué tratar a Hebe de una suerte de forajida una rebelde por no presentarse a declarar cuando por ejemplo De la Rúa se negó cinco veces a presentarse ante la justicia por sus responsabilidades en la masacre del 19 y 20 de diciembre de 2001 y las fuerzas de (in)seguridad nunca fueron a tocar el timbre de su casa?¿Y a Macri que pegó dos faltazos para declarar por la causa de la UCEP?¿Acaso la justicia tiene unas receta para unos y otra recetas para otros?

En Argentina desde el 10 de diciembre de 2015 hay una fuerte campaña para desprestigiar a la acción política, a la militancia, a tener ideales. Se puso en importantes estratos del Estado a personajes sin sensibilidad social que han tomado medidas durísimas contra el pueblo en nombre de “la pesada herencia”, de “la fiesta vivida”, como si los argentinos les debiéramos algo a los empresarios y terratenientes. Esta campaña es fogoneada sistemáticamente desde las páginas de los diarios, la radio y la televisión. El desprestigio de que “si haces política sos chorro” busca vaciar de contenido los discursos para preparar el terreno para el avance de la derecha que se está realizando. Mirá si será efectivo este avance que en los desfiles se vitorea a los que atentaron contra la democracia, como Aldo Rico, y se intenta encarcelar a los que luchan por los derechos humanos.

De todas maneras no se puede tapar con un dedo el sol. El pueblo sale a la calle a pedir que se afloje la mano con el ajuste. Así lo hizo saber con un nuevo Ruidazo por el tema de las tarifas de luz y gas. También se manifestaron muchos movimientos sociales y organizaciones políticas para evitar que la policía se lleva presa a Hebe. Pero algunos creen que se está defendiendo a una persona. Y no es así, no se la defiende a Hebe, se defiende al símbolo, a lo que significan las Madres de Plaza de Mayo para el pueblo Argentino y para su historia. Porque después de todo el pañuelo blanco no se mancha.

Salir de la versión móvil