DOMESTICADOS POR LA ESTADÍSTICA EXTORSIVA

Por federico Firpo

A veces, simplemente no entiendo cómo una cosa que ni siquiera exista pueda terminar convirtiéndose en una total noticia conmovedora.

El sueño a la americana, de uno en un millón, no indaga en el tiempo en términos interpretativistas, no pareciera tratarse de pensar la cosa, por el contrario sí, más bien, de invadirnos impacto mediante. Se toma encima, como ejemplo general y eterno de lo que normalmente es, justamente, aquello que en realidad representa una burda excepción… hoy en nuestro universo mediante de vivencias, por caso la Argentina, bien puede ser “el dipy”, a lo Will Smith y el uno entre el montón, desde la baja hacia la gloria, siempre tan necesariamente protagonista.

La estadística de la soda del borracho. Yo no se si ustedes la conocen, pero dícese que un hombre que, terminando todos los días de la semana borracho, mezclaba a cada jornada alguna bebida distinta siempre con soda. Lunes vino con soda, martes whisky con soda, miércoles fernet con soda, jueves vermú con soda y así cada día. La estadística del impacto nos diría que este señor quedaba alcoholizado a causa de la injerencia de soda, por el sólo hecho de haber sido la única constante entre las bebidas por él tomadas al pasar de los días. El confuso mensaje de lo que llamamos “el uno en un millón”, lleva consigo algo de ello, pero no tanto por el hecho de todos los días encontrarnos con casos por el estilo, sino más bien por lo repetitivo de la difusión de un mensaje qué, a pesar de presentarse único en el universo que lo rodea, termina siendo, valga la redundancia el único, llevado a la visibilización. Es decir uno en un millón accede a dicha posibilidad tan fugaz de ascenso social, sin embargo, muchos noticiarios, durante muchas horas, alrededor de muchos días levantan su noticia de increíble escalada en los escalafones de las jerarquías económicas.

El caso del triunfador churrero, argentino en Miami, pero seguramente olvidado en el futuro y sin mirás de cuantos como él, en este sentido han salido igualmente adelante como este, “el ejemplo” de lo que queda bien ser dicho. ¿Qué pasará con este hombre y su respectiva familia si, Dios no lo quiera, el negocio no termina funcionando en el tiempo? Quizás no sea eso lo que ahora importe, mas sí el hecho de sumarlo a la general de una noticia que hoy vela por el epígrafe prensario de que este país no tiene futuro y que por lo tanto hay que salir al exterior para triunfar (?). Qué loco que las corporaciones mediáticas no lo hayan logrado ver en los años que van del 2015 al 2019 y eso que los ejemplos de sucesos tales ahí sí que se encontraban a la orden del día.

La escuelita de ayer nomás, sin escuela, en la Provincia de Tucumán representaba para los teleespectadores al “alumno orgullo que daba clases a sus vecinitos”, hoy, por el otro lado, se habla de “la vergüenza de una escuela al sur del mundo que no cuenta con energía”, cuando en realidad en aquel entonces bien pudo y bien debiera haber sido noticia aquello del recorte en educación y ya no necesariamente en pueblos alejados y periféricos, sino, incluso en el corazón de las ciudades más avanzadas del país. Entonces, el muchachito que en el 2017 fuera motivo de honradez nacional, representa ahora la vergüenza de una patria en abandono (?).

No me olvido de una pariente millonaria, a quien le robaron en época de Macri y la culpa por aquel entonces, de dicho ilícito, era de los “negros de mierda” que le robaron, pero, en épocas no macristas le sucedió exactamente lo mismo y adivinen qué… la culpa es de la intendenta K. Un amigo más bien tirando a pobre, pero con unas buenas zapas y un celular bien piola, le robaron en épocas de Mauri y la culpa, según él, venía de que los políticos eran “todos” corruptos (?), la cuestión es que lo habían robado años atrás, en épocas de Cristina y en este caso, al parecer, la culpa no era de todos los políticos corruptos, estaba claro aquí, era del kirchnerismo porque “mantenía los negros con el curro de los Derechos Humanos”.

El impacto que disfraza la extorsión oculta, no es otra cosa que la razón aprovechada por los Grandes Dueños de la Historia, a partir de la cual justificar que nuestras miserabilidades humanas se deben pura y exclusivamente al hecho de que no estamos dispuestos a reflexionar acerca de lo que le pasa a este mundo y, por ende, a las personas que nos rodean. En lineas generales, preferimos esconder la basura en lo más sucio de nuestros ombligos, en la tranquilidad de que si no miramos un poco a nuestros costados, entonces no tendremos que sentirnos mal, siempre y cuando las cosas se nos den como las deseamos.

Aprovechá el regalo y no trates nunca de pensar, menos aún no se te ocurra jamás tratar de hacer pensar a alguien más. Repetí como un loro cualquier pavada que escuches. De lo contrario, podrás ser sometido a la justicia social de los medios corporativos, que no dudarán ni un instante en dignarse a juzgarte en tanto, según ellos, corrupto, cretino, chorro y, en el peor de los casos, incluso asesino, de un asesinato nunca cometido.