Por Hugo Gancia
Si el monstruo acecha, rebelión se impone.
Si fatal es morir, que no sea en vano.
Si el sistema hizo presa del hermano,
rescatarlo es la misión que se propone.
La tarea es difícil, ciclopea
y es preciso hacer acopio de coraje;
enfrentar la propia muerte y los ultrajes
que supone esta infame y cruel pelea.
El «sálvese quien pueda» no es camino,
es celada que nos tiende el enemigo.
Unidad solidaria es el abrigo.
Es la meta, es la llegada, es el destino,
es sendero, es derrotero, es el sino
y a pesar de adversidades, sumo y sigo.
