Estar en crisis atravesar una crisis. Definir las crisis. 

Por Ana Cadabra 

Arte de tapa Martin Vera 

 

Qué mundo se rompe, cómo y para quienes. 

La crisis oportunidad y toda la caterva de chamuyos seudo científicos seudo poetas seudo alternativos de un capitalismo rendido a su modo, es decir, exprimiendo hasta la última gota de sangre sudor sueños ganas del pueblo trabajador.

 

Crisis individual social colectiva de un país que de tanta crisis ya le llama vida y celebra el día sin sobresalto y añora la noche de 8 hs de descanso. Crisis que han dejado de ser crisis para volverse las aguas normales que surcamos y en las que nos hundimos y cada tanto un cataclismo al que llaman crisis y entonces no entendemos que nivel de crisis tiene esta nueva crisis en un contexto de crisis. Pues bien, pues mal. El gabinete a cargo de las crisis ha decidido poner un poco el orden a este desbarajuste  de crisis que ha heredado, porque la gente de bien merece un trato digno de sus emociones y administrar los horrores, los espantos, los esto-es-increíble y los qué-vergüenza. Este gabinete ha empezado por decir que el dengue es grave, que sin mosquito no hay dengue y que el ministro es exquisito, que los despidos son justos y necesarios, que el hambre de los niños es culpa del cine argentino, que les jubilades no precisan tanto porque están a media vuelta de la muerte, que la educación es esencial, listo el pollo pelada la gallina, ni piensen en hacer paro, y que esperan se entienda se reprimirá cada vez que sea necesario si se insiste en hacer repetir al gabinete lo que el gabinete ya ha dicho: no hay plata. Para educación tampoco. Que la UCR está haciendo denodados esfuerzos para remozar la reforma laboral y que incluso hay quien dice que de haberse presentado en desfiles de carnaval capaz hasta se llevaba un premio. El gabinete de crisis, cuerpo idóneo en la materia vale decir, agradece la comprensión de las centrales sindicales que están teniendo la templanza para ver la evolución y el alcance de las medidas previstas para que el mercado termine la fiesta y deje todo acomodado. El gabinete  celebra la madurez de las centrales, la capacidad de análisis histórico político y ante todo la memoria que avalan este voto de fe al mercado y sus jinetes. En relación a Malvinas, y dada la insistencia en el punto desde algunos sectores, pronto serán argentinas, ¿no ven que viene EEUU a ver cómo anda todo por acá en un claro gesto de apoyo a alguna soberanía? dice el gabinete con una sonrisa capciosa porque se sabe bueno en el ejercicio de sus funciones. Sobre el Paraná y algunas versiones tendenciosas y de clara voluntad cizañera y beligerante el gabinete repite que no hay crisis en ese punto. Que las negociaciones son claras y se entregó todo lo que hacía falta entregar para que las cosas funcionen.

Ahora bien. Despejados estos puntos que obstaculizan e impiden el normal funcionamiento del gabinete el mismo informa que despejado el listado la prioridad es clara. La plata que no hay, el recurso económico que este gobierno no dispone permitirá crear un comité de crisis para apoyar a esos grupos y sectores y naciones y patrias de bien que siempre han sabido cómo explotar a los pueblos y diversificar sus formas de colonización, esclavitud y dependencia. Visto lo cual se conformará un comité con tareas a definir pero que fundamentalmente existirá para que se sepa del apoyo incondicional la solidaridad y la entrega de que somos capaces cuando los países del primer mundo, de los pantalones largos, las potencias mundiales de occidente los que entienden el guiño sutil y diplomático de la libertad y la propiedad privada.

 Se conformará un comité.  Con urgencia. Porque lo pasa es grave. Porque de pronto un asedio de 76 años en la compleja dinámica geopolitica global se mueve y hay un oportunismo fácil barato cortoplacista que este gabinete se ve en la obligación de aprovechar. Esperamos sepan entender que este tema urgente grave complejo nos llevará tiempo y recursos de la gestión. «Estamos en cosas importantes», ese cartel deberá colgarse en la puerta del comité. 

Pero sepan que estas decisiones son lo que se requiere para el crecimiento de la patria. Que estamos dándolo todo. Un día llegará el mundo de luz que apenas se avizora al final del túnel. 6 meses 15 años 35 años para que tanto sufrimiento y tanta espera  haya valido la pena. Un día en que las penurias acabarán y habrá prosperidad y ya nadie vivirá del estado con el estado ni para el estado. 

 

Fin, dice el gabinete.

Fin, repite el comité de crisis.

Continuará, decimos acá en el barrio, el pueblo.

Deja un comentario

Descubre más desde comunicación popular

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo