Por Clarice Mc Clellan
Imagen Martin Vera
Un cielo lluvioso ostenta un rojo furioso realmente increíble esta noche de otoño
No es posible dirá el racional
Tiene un ACV dirá elx neurólogx
Tiene un ABC dirá elx lingüista
Está dogradx dirá el servicio estatal
Elx psiquiatra dirá está locx
Elx poeta mirará al cielo y dirá que es muy poco.
Es poco decir que es rojo habría que decir que es muy rojo como el rojo del fuego o el rojo de la sensualidad,rojo como el rojo del odio, dirá que ese cielo está rojiembravecido de injusticia y de rabia y de deseo reprimido de todo y de nada y de los cuerpos agotados por esta usurpación del tiempo y del alma, lo único con lo que efectivamente contamos.
Rojo como las heridas bien abiertas del pueblo
Rojo como el horizonte que anuncia la madurez de este día y la posibilidad de los días venideros
Rojo furioso como una noche rojiza de otoño lluvioso.
