Por Carlos Arenas
Arte de tapa Martín Vera
Destello e ilusión. El deseo se mueve sexy, curvas en la pantalla plana. Todo se vuelve objeto de vacio insaciable. Miles de ventanas abiertas que prometen felicidad y bienestar material. La zona de confort se amplía cada vez más; ahora han creado un sofá biodegradable y agroecológico (por supuesto), que brinda masajes en los pies y desde el apoya cabeza se emite una voz suave que nos dice «te quiero». Todo el caos programado parece controlado; el hambre y la comida, el remedio y la enfermedad, el desamor y la pornografía. Todo parece estar funcionando bajo control. Hemos destruido las antiguas montañas, para crear pantallas, que nos muestran, lo hermosas que eran. Sin embargo el espíritu, no puede encerrarse en una caja de petri. Ninguna forma puede contenerle; es la propia geometría sagrada que se revela en los sueños de cada noche, en el despertar de cada dia.
