UNA MUJER ATRAS DE UN VIDRIO EMPAÑADO

 

Por Ignacio Braña 

 

«Una mujer, una mujer atrás

Una mujer atrás de un vidrio empañado.

Pero no, mejor no hablar de ciertas cosas

No, mejor no hablar de ciertas cosas«

 

Siempre hay una mujer atrás de un vidrio empañado. Cabe preguntarse qué mujer y detrás de qué vidrio. El manto que cubre la Realidad es cada vez más opaco. El lenguaje ya no es un virus pues ya no hay células vivas donde reproducirse. Todo es virus. Todo es nocivo. De ambos lados del vidrio empañado.

Hace tiempo Luca fue capaz de meterle la mano en el bolsillo al Indio y darle un nuevo sentido a sus palabras, manipulando el gen Ricotero para hacerlo estallar dentro de esa madrugada esplendorosa que fueron los Sumo (nadie jamás podrá darle vida a una letra como Luca y esos «toorrrrrnado» y esos «NO» tan lacerantes) y demostrar que cuando el humano se acerca al acto divino, a las palabras «no se las lleva el viento» sino, por el contrario, quedan adheridas al cuerpo.

Ayer, Camila me paso la mejor imagen del año. Un alumno de tercer grado llamado Josias, compañero de Simón (el nene autista que acompaña terapéuticamente), le regaló una hoja llena de tornados dibujados por él. Simón es fanático de los tornados. Josias dibujó 54 tornados diferentes, creados por él, para que Simon tenga más de lo que podía imaginar. Y entonces Josías, sin querer queriendo, rasgó el manto opaco que lo cubre todo. Josias pensó en ese Otro, en lo que ese Otro deseaba, trabajó concienzudamente por ese Otro y finalmente, lo más importante, no le entregó solo lo que ese Otro deseaba, sino que desplegó ese deseo hasta el infinito.

Josias, sin querer queriendo, le dijo a la mujer atrás del vidrio empañado que no alcanza con darle al pueblo solo lo que este desea, que la única apuesta verdadera es la ampliación del campo de batalla (que es la imaginación, claro) y que no hay acto más revolucionario que perder tiempo en el Otro para que ese Otro cambie para siempre.

Josias arrasó con todo y se llevó de la mano a Simón de regreso al Jardín primitivo.

Deja un comentario

Descubre más desde comunicación popular

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo