SU ÚNICO LUGAR ES LA CÁRCEL

Por Redacción ANCAP

El represor y genocida, Miguel Osvaldo Etchecolatz, tiene la intención de volver a ser parte de las fuerzas policiales de la provincia de Bs As, de la cual supo ser parte, y entre otros operativos estuvo a cargo la noche en que se produce la desaparición de la nieta de Chicha Mariani, Clara Anahí.

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En el texto de cuatro páginas que escribió recientemente el genocida, ex jefe de investigaciones de la Policía de la provincia de Bs As, durante la última dictadura cívico-militar, solicita su reincorporación a la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Increíble, pero real.

A sus 89 años continúa, como debe ser, en cárcel común en el penal de Ezeiza, ahí es donde debe quedar.
Una persona que supo dirigir patotas y grupos de tarea para el secuestro, tortura y desaparición de aquellxs que creían y soñaban por un país mas justo y solidario.
El único lugar para un genocida es la cárcel común.

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