Por Hugo Gancia
Jujuy marca el camino en esta lucha
y es último camino que nos queda
frente al monstruo que avanza y que no escucha
pretendiendo devorar lo que mas pueda.
Su sangre, en la salina derramada
es vengada con guijarros de Los Andes
que cobijan en la fría madrugada
a quienes osan concretar los sueños grandes.
Esos sueños en La Puna se agigantan
y se expanden alcanzando el Aconcagua,
desde allí el vuelo hasta Chubut levantan
Calentando voluntades en la fragua
donde al rojo en la utopía se hermanan
defendiendo la Vida que es el Agua.
