“Preso de un sistema que extermina
Que los envuelve, que los liquida
Que cobra coima dentro de la villa
Para que el tranza venda, reciba..”
Por Federico Paterno
Arte de tapa Martin Vera
Es tarea urgente para la sociedad toda poder entender qué significa el avance del narco en los barrios populares. ¿Es algo nuevo? ¿Ocurre desde cuándo? ¿Los gobiernos, todos y cada uno de ellos, escuchan las propuestas de las organizaciones populares para destrabar esta problemática? “Si la gente del barrio sabe dónde está la boca de expendio, ¡qué raro que no lo sepa la comisaría que está a una cuadra! Es descabellada la posición de los políticos”, con certeza y sin dudas advirtió Carlos, el Indio, Solari en un diálogo con La Garganta Poderosa. Hace pocas horas la mejor solución que halló el gobierno de Milei para este tema es presentar un nuevo código penal que promueve la idea de cárcel para niños de 13 años, como así también penas para quienes se manifiesten de entre 2 a 9 años con el agregado que esas causas pueden no ocurrir, sino armarse bajo la órbita de un ministerio que se caracteriza por repetir ese patrón y así tener el control de la calle.
El corrimiento del Estado en los barrios abre la puerta a que el narco se instale y no se vaya. El equipo de sacerdotes de Barrios Populares y Villas de la Argentina redactó hace poco tiempo un comunicado en línea con esta problemática que señala y denuncia una «fuerte desconexión entre la política y la realidad de nuestra gente, La urbanización de los barrios y la apertura de oportunidades es el camino frente a este flagelo”.
LAS VOCES DEL BARRIO
Carlos Del Frade, periodista y Diputado provincial de la provincia de Santa Fe, hace más de tres décadas le dedica un espacio a este tema en los medios nacionales y en la política rosarina, advirtió que el narcotráfico mueve más de 600 millones de dólares al año. “En 2024 parece haberse consolidado la presencia de bandas regionales latinoamericanas en las provincias argentinas y eso genera que pandillas que hasta hacía tres años trabajaban en algún barrio de Rosario, Santa Fé o San Lorenzo, ahora se ubiquen en localidades más pequeñas y su labor consista en guarecer cargamentos que después se irán por los puertos del Paraná a distintos lugares del mundo”, explicó.
Nacho Levy es referente de de la organización popular La Poderosa y dirige la revista de comunicación popular La Garganta Poderosa, hace mucho tiempo viene señalando esta situación en gobiernos de diferentes colores políticos y todos ellos sin advertir las consecuencias que hoy ya están entre nosotros. “Los tranzas compraron todas las casas de un pasillo, los búnkeres se han transformado en «cajero automático» y «prestamista», y señaló en diferentes foros y entrevistas de las que participó algo muy importante a tener en cuenta en los días que corren “Que haya barrios que no tienen luz, que no tienen calle, que no tienen prensa, obviamente habilita la metástasis narco-policial. Y no hablar de eso es el nuevo negacionismo, y es tan grave como el viejo negacionismo”. Queda establecido algo que a muchos periodistas les cuesta ponerlo en palabras por más progresismo que lleven en sus espaldas y es que la complicidad del narco con la policía y sectores de la política existieron y existen.

Para ejemplificar ese narco estado que nos envuelve desde hace un tiempo el periodista rosarino Del Frade señaló: “En la localidad de Frontera, departamento Castellanos de la provincia de Santa Fé, separada por metros de San Francisco, provincia de Córdoba, fue asesinado un chiquito de cuatro años este jueves 10 de julio de 2025. Un crimen más en un territorio que desde hace décadas es una geografía esencial para la logística del narcotráfico regional y latinoamericano. El 16 de diciembre de 2024, a través del pedido de informe 55.210, dimos cuenta de una historia que supera el paréntesis de la disminución de homicidios de los últimos dos años y remarca la existencia de bandas narco policiales barriales con poder económico y poder de fuego”. Seguramente este dato somete al lector de la nota como algo que se desconocía, como ese caso hay cientos que no llegan a los medios nacionales, llegó el triple narco femicidio de las tres jóvenes de Florencio Varela y ahora tenemos la tarea como sociedad de entender por qué y cómo sigue avanzando el narco en los distritos bonaerenses, las complicidades, los arreglos y las denuncias desechadas.
José Luis Callegari, es integrante de la organización popular Red Angelleli de Florencio Varela, con más de 30 años de trabajo en el territorio. Abogado y militante popular que dedica su vida para defender pibes y pibas en situaciones vulnerables, y acompaña los 42 centros comunitarios que tienen en la organización, con una fuerte disputa contra el narco y su complicidad política-policial. En el portal La Barriada afirmó: “Hay un fenómeno que se da en el conurbano y es que la policía negocia con el narco menudeo. Yo creo que tiene que haber un okay de la política, si no tampoco se genera eso de esa manera. Y que en la periferia hay como una zona de sacrificio. Generalmente en lugares como Varela, los bordes del territorio son zonas muy pobres y también se mezclan asentamientos con campitos, zonas más abiertas. Esos la policía los alquila, cobra y permite que se venda en esa periferia”.
Los movimientos sociales, los clubes de barrios, los centros comunitarios, y cualquier espacio de la sociedad civil que intenten contrarrestar este avance es insuficiente en la actualidad, porque la apuesta a un narco estado como varios países de Centroamérica ya está en marcha, y queda más que claro con el caso de José Luis Espert y su abierto financiamiento del narco. Tenemos que preguntarnos como sociedad ante eso ¿Qué hacer?
Nuestros jóvenes son soldaditos del narco y en ese camino dejan su corta vida. Es claro que dónde cierra un comedor o un centro comunitario, es ahí donde avanza el narco. Es un gran problema cuando el Estado en los barrios populares es sólo la policía. Es un gran problema cuando los municipios convocan a los jóvenes a sumarse a la fuerza de seguridad municipal como alternativa de vida y esa propuesta se observa notoriamente en las zonas de las escuelas secundarias. Es un gran problema que hay que resolver y no mirar para otro lado. Hoy las y los pibes de hasta 25 años, ya cayeron detenidos, pasaron muchos por el robo e incluso la venta de drogas. El control del narco aún continúa siendo un soporte fundamental de la policía bonaerense. Hay que abandonar el circo mediático de detenciones que podrían ser parte de una serie de Netflix, y poner el foco en dónde realmente se debe. Es una cuenta pendiente no sólo de este gobierno que sabemos que no lo hará, sino de los que vengan. La campaña política cada dos años no debe ser el único momento en que la dirigencia política camine los barrios. Es necesario que algo cambie con o sin los dirigentes al frente.
