BUENOS AIRES: REPRESIÓN Y EXCLUSIÓN

Por Juan Alberto Pérez

Caminar por Buenos Aires es desolador. La imagen que muestra la capital del país es sólo un reflejo de lo que sucede a lo largo y a lo ancho del país. Hay miseria, hay hambre, hay decepción y mucha bronca. Transitar por el centro porteño es como pisar un campo arrasado, como si la política de Mauricio Macri hubiese dejado los mismos efectos que un desastre natural o una guerra. Hay argentinos viviendo en las calles, pidiendo en las esquinas una moneda para poder comer algo, colchones tirados en la puerta de los bancos, hay niñes, bebés de meses que duermen al intemperie, no importa si hace frío o calor. Mientras hay que escuchar que la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, expresa abiertamente que “El que tiene hambre tiene comedores” para ir ampararse. Sigue leyendo «BUENOS AIRES: REPRESIÓN Y EXCLUSIÓN»

LA EMERGENCIA ALIMENTARIA AL CONGRESO

Por Juan Alberto Pérez

El proyecto de ley que se presentó en el Congreso y comenzará a debatirse el jueves plantea que se prorrogue hasta 2022 la emergencia. Además exige que se disponga un incremento mínimo del 50% a las partidas presupuestarias que corresponden a las políticas públicas de alimentación y nutrición. El proyecto también establece que se faculte a la jefatura de gabinete desde el 1 de enero de 2020 hasta que dure la emergencia a actualizar trimestralmente las partidas presupuestarias teniendo en cuenta las variaciones de alimentos y bebidas no alcohólicas según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la variación de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

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El proyecto lleva las firmas de los diputados Agustín Rossi, Carlos Castagnetto, Leonardo Grosso, Daniel Arroyo, Victoria Donda, Juan José Bahillo, Carla Pitot, Carolina Moisés, Jorge Franco, Ivana Bianchi, Felipe Solá, Alejandra Rodenas y Cecilia Moreau. Además cuenta con el apoyo de las organizaciones sociales que manifestarán a las puertas del Congreso. Hablamos de CTEP, CCC, Barrios de Pie y el Frente Popular Darío Santillán que son los que han impuesto en la agenda la cuestión de la emergencia por la que luchan desde hace dos años. “Es insostenible la situación de hambre que se vive en los barrios” expresaron desde CTEP.

Por otra parte, la cúpula de la CGT se reunió con la Ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y el ministro de producción, Dante Sica. Allí hablaron de la implementación de un bono de 5 mil pesos para los trabajadores no alcanzados por la medida que había decretado el gobierno la semana pasada. En ese contexto la ministra Stanley descartó que el gobierno dicte un DNU para la Emergencia Alimentaria. La central obrera había manifestado en una carta abierta al presidente la necesidad de atender “la grave situación social que atraviesan los ciudadanos sumergidos en la pobreza y la indigencia” por la inflación y la devaluación.

Este jueves las organizaciones populares marcharán hacia el Congreso para exigir que se implemente la Emergencia Alimentaria para apalear el hambre del pueblo.

“HOY VIENEN A LAS MARCHAS PARA PODER MORFAR”

Por Redacción ANCAP
Fotos Gabriela Manzo

En horas de la mañana del día de ayer organizaciones sociales se movilizaron al Ministerio de desarrollo con el reclamo de políticas de estado para dar respuesta a la emergencia alimentaria que ya es una necesidad que no puede seguir esperando. El hambre no se controla con un reloj electoral. El acampe se levantó hoy en horas de la mañana. Con la certeza de ajustar el plan de lucha para los próximos días. Miles eran los que ocupaban las columnas de los movimientos sociales. ANCAP charló con los y las integrantes de los movimientos sociales, la respuesta siempre fue la misma: “Tenemos hambre”.

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El partido de fútbol se armó entre las columnas de manifestantes, los jóvenes mataron la espera con un picado con la calle como cancha. El frío con el pasar de las horas se fue intensificando pero no pudo apagar el fuego de casi 10 mil almas que se apostaron en la 9 de Julio a las puertas del ministerio de Desarrollo Social. Las carpas para acampar todo el tiempo que fuera necesario allí hasta obtener respuesta estaban tan firmes como la postura de no aceptar las migajas del gobierno también. La olla popular símbolo de lucha hoy se resignifca por las necesidades del pueblo. “Ya no es la olla como gesto político de denuncia. Hoy se vienen a las marchas para poder morfar” manifestó Leandro de la Federación de las Organizaciones de Base regional Buenos Aires.

Es que la realidad en los barrios pobres del país no se puede esperar a los debates presidenciales y no tienen tiempo para aguantar que las próximas elecciones proclamen un nuevo gobierno. Mucho menos pueden esperar gestos un gobierno en retirada que durante los últimos 4 años postergó a los más vulnerables de las mesas de decisiones. Por eso la proclama era clara en la movilización, “Ley de Emergencia Alimentaria ya”.

El panorama en los barrios es desolador. Marcela, referente de la Cuba MTR, expresó a este medio que “En todos los lugares que tenemos copa de leche y comedores se acrecentó la concurrencia, donde teníamos 30 o 40 chicos ahora tenés 60 y tenés que darle el alimento para que se lleven a la casa para que hasta los padres tengan que comer”. Y es algo que se repite en todas las organizaciones que trabajan en los barrios más vulnerables del país. María Aguilar de Izquierda Latinoamericana Socialista manifestó “Cada vez hay más gente que se acerca a las organizaciones y no tenemos que ofrecerles. Le pedimos al gobierno y nos dicen que no tienen más nada”. Damaris Rolón del FOL, fue quien más claro detalló la situación “Con el correr de los años se ha triplicado la cantidad de personas que vienen a pedir comida. Al fin y al cabo somos las organizaciones las que terminamos conteniendo la crisis y a las personas más necesitadas”.

Además del reclamo por la emergencia alimentaria también se reclamó por mayores puestos de trabajo y aumento de los salarios de las cooperativas de trabajo. “Estamos pidiendo que coloquen nuevos puestos de trabajo para la gente que está sin trabajo, que cada vez es más” expresó María Aguilar. “Necesitamos más puestos de trabajo. Tenemos un montón de compañeros desocupados y cada día se acercan más. Necesitamos una respuesta para poder llevarles el alimento a sus casas” dijo Cintia del MTD Aníbal Verón.

El salario también es una preocupación. Los cooperativistas cobran $7500 mientras la canasta básica es de $ 31000. El reclamo de un aumento se llevó a la movilización pero la oferta del gobierno fue $500 ahora y $500 más en noviembre. Lo que se puede llamar una miseria. “Sentimos que es un insulto” dijo la referente del FOL por dicha oferta.
La situación es crítica por más que se haya levantado el acampe frente al ministerio. “Hay mucha hambre en todos lados, necesitamos ayuda. El reclamo es porque nos estamos cagando de hambre” dijo Claudia Lamena del Polo Obrero. La semana que viene se planea seguir la lucha si no hay respuestas y hasta se especula con la posibilidad de ir a pedir mercadería a los supermercados. Y aunque dentro de poco tiempo se de un cambio de gobierno, desde algunas organizaciones manifestaron que “Si el gobierno entrante va a hacer la plancha con eso de los 180 días de paz social significa que nuestra hambre va a continuar. Si no hay cupos laborales ahora, y los compañeros ven que no los va a haber, tampoco van a estar en el próximo gobierno. Por eso van a salir a la calle si o si” dijo Leandro de la Federación de Organizaciones de Base de Buenos Aires marcando la cancha para el futuro.

DE POBREZA, CERO

Por Juan Alberto Pérez

“En ningún momento hay más oscuridad que en el segundo antes del amanecer” dijo Mauricio Macri en estos días parafraseando al villano de la película de Batman, el Dos Caras. La reflexión no se puede saber si se refería a la oscuridad como su gobierno y el amanecer sería su retirada en diciembre. Y es que según público ayer el Indec la pobreza en Argentina tocó un pico importante impulsada por las políticas que ha desarrollado estos cuatro años en gobierno de Cambiemos.

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Según el centro de estadísticas estatal en el segundo semestre de 2018 los argentinos y argentinas que se encuentran por debajo de la línea de la pobreza, es decir que no pueden cubrir la canasta básica que ronda los $ 27570, es el 32% de la población. Es decir que el 2018 terminó con catorce millones cuatrsocientos mil personas en situación de pobreza.

El aumento respecto del año anterior es de dos millones ochocientos treinta y cinco mil personas más. Ya que el segundo semestre de 2017 finalizó con 25,7% de pobres. En tanto que el primer semestre de 2018 arrojó un 27,3% de pobres. Otro dato que aumentó comparativamente con respecto al 2017 fue la indigencia. El segundo semestre de 2018 arrojó que tres millones quince mil personas se encuentran en situaciones de indigencia, ochocientos cincuenta y cinco mil más que 2017.

De los datos informados por Indec son alarmantes los que advierten que en el noreste argentino el 40% de las personas se encuentran debajo la línea de pobreza, con Corrientes como caso testigo del impacto de las políticas del gobierno con el 49% de la población en esa situación. En el GBA también se sufrió el impacto negativo del proyecto Macri, el 35,9% se encuentran en situación de pobreza. Asimimo, también impactó el número de pobreza en menores de 14 años. El 46,8% de los niños son pobres, es decir 1 de cada 2. Datos que demuestran el total fracaso del gobierno.

Mauricio Macri asumió con la promesa de “pobreza cero” y se adelantó en sugerir que su gestión debía ser evaluada por el logro de dicho objetivo. Conforme fueron pasando los años y la pobreza fue aumentando por las políticas de su gobierno pegó un volantazo discursivo y reflexionó que eso es “un horizonte y una meta que da sentido a nuestras acciones”. En este sentido, la ministra de Desarrollo Social de la nación, Carolina Stanley, quién tuvo que poner la cara para justificar el anuncio de los índices, mencionó que el de ayer fue “Un día muy triste”. Aunque apeló al libreto creado por Durán Barba, y mencionó que “El gobierno trabaja el tema pobreza en todas sus dimensiones” y repitió el discurso de Macri, “Pobreza cero es un horizonte, una forma de trabajar”.

En la última semana el presidente Mauricio Macri tuvo una serie de apariciones públicas bastante desafortunadas. Desde su participación en el Congreso de la Lengua, en Córdoba, en donde hizo mención de lo complicado que sería si “los peruanos hablarán en peruano, y los ecuatorianos en ecuatoriano y los colombianos en colombiano. Para hablar con un uruguayo necesitaríamos traductor”, o la ya referida baticita al villano de historietas, en el mismo Congreso de la Lengua, en una charla con el escritor peruano, Mario Vargas Llosa, Macri en tono elevado reafirmó el rumbo de su política en un eventual segundo mandato, “aunque más acelerada” advirtió. En este aspecto, el ministro de producción de la nación, Dante Sica, en el anuncio de las cifras de pobreza, reafirmó al presidente señalando “Este es el camino por el cual se saldrá de esta situación”.

Sin ninguna muestra de autocrítica el gobierno nacional continúa empobreciendo al pueblo. A los datos de pobreza de 2018 hay que sumarle el impacto inflacionario y la megadevalucación de los primeros tres meses de 2019. El horizonte del que hablan está muy lejos en la óptica del ciudadano de pie. Aumentan las tasas de desocupación, los salarios se encuentran prácticamente planchados y los precios y las tarifas suben de manera continua. ¿Usted se pregunta de pobreza? De pobreza, cero.