MURIÓ OSVALDO BAYER: UN LIBERTARIO

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En horas del mediodía Ana Bayer confirmó la noticia de la muerte de Osvaldo Bayer, su padre. A los 91 años nos deja uno de los mayores exponentes del periodismo, la historia y la literatura. Su legado por la justicia, la igualdad y la libertad quedará en el corazón de todas y todos los que siguieron su carrera y su lucha inclaudicable. Dentro de su gran obra literaria se encuentran “La Patagonia Rebelde” y “Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia”. Un libertario de las ideas y la pluma. Un compañero difícil de olvidar. Un periodista del pueblo. 

Por Federico Paterno

En la entrevista que ANCAP pudo realizar con Osvaldo el año pasado, nos decía “Nunca se les reconoció nada a los pueblos indígenas y sigue sin reconocérsele nada, se los sigue persiguiendo subjetivamente. No se les reconoce ningún derecho por ser indígenas. Yo defiendo la situación de autodefensa de los movimientos campesinos, porque así lo necesitan para poder protegerse. Ellos tienen los mismos derechos que el resto de los pobladores. Ellos tienen que hacer valer sus derechos y los vamos a defender siempre”. Su mirada siempre puesta en los que más sufren. Osvaldo tenía la característica de estar siempre acompañado aquellos pueblos originarios que estaban invisibilizados por un estado que nunca los tuvo en cuenta. Ni ayer, ni hoy.

Esa realidad invisible es la que Bayer supo ofrecer desde su pluma con sus textos, sus libros, sus contratapas en Página 12, sus charlas por todo el país, y un factor no menor de Osvaldo como lo es su humildad, esa humildad para abrir las puertas de El Tugurio (su hogar) para cada estudiante, obrero, interesados en sus obras, esa humildad que a muchos les falta, a Osvaldo le sobraba.

El Tugurio, ese nombre con el que  se conoce la casa del escritor, está inspirado en lo que le dijo su amigo, Osvaldo Soriano. Bayer fue integrante de la Agencia de Noticas Prensa Latina, lugar que compartía entre otros con Ricardo Masseti, García Lupo y Rodolfo Walsh.

En 1958 fundó el diario patagónico “La Chispa”. Acusado de sacar información sobre puntos fronterizos desde el periódico, es obligado por la gendarmería con pistola en su cabeza a abandonar “amablemente” la ciudad de Esquel.  De 1959 a 1962 fue Secretario General  del Sindicato de Prensa. Actualmente era Secretario General Honorario del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPreBa).

Hasta la actualidad los libros de Bayer son de consulta para miles de jóvenes. Sus investigaciones marcan un principio fundamental en el oficio de escribir, estar en el territorio, hablar con los protagonistas. Sus investigaciones así lo demostraron.

“El periodista debe manejarse por la ética, cuidar la verdad y estar siempre del lado de los que sufren”.

Hasta siempre querido Osvaldo.

Foto: Pablo Piovano

 

 

 

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