INDOMESTICAS: MUJERES QUE RESISTEN

Por verónica González

Hace tiempo sigo el trabajo militante y feminista de este grupo de mujeres, llamadas “Indomesticas”. Me llama la atención su manera de nominarse.  Les pregunto acerca de esto y de su origen. Hablaron con ANCAP sobre su historias y lo que se viene a futuro.  

                                                                                                                   Hay alguien todavía 

                                                                                                             más oprimido que el obrero, 

                                                                                                                    y es la mujer del obrero”. 

                                                                                                                                 Flora Tristán

 ”Porque no somos domésticas ni domesticadas. Es un juego de palabras. Somos In domésticas”.
Empezamos el año pasado, a fines de agosto del 2019. Éramos dos, luego cuatro y llegamos a ser trece.La propuesta fue por Facebook”.

¿A partir de qué ideas y necesidades se empezaron a juntar?

”La idea era hablar, sobre lo que nos pasa cuando trabajamos en las casas particulares de otras personas, en soledad y en absoluta indefensión. Tal es así, que casi el 80 % de las mujeres que ejercen esta labor, lo hace sin registro. Pero nosotras aparte, éramos feministas que le trabajábamos a feministas. Entonces, la situación era más incómoda cuando ocurría la precarización, la estafa y la negación de derechos en general”.

¿Cómo se organizaron, a partir de qué actividades?

”Durante el 2019, estuvimos muy activas, pero más que nada, dentro del feminismo. Este año cambiaron un poco bastante nuestras miradas y ¡vamos por todo!”.

¿En qué cambiaron sus miradas y hacia dónde apuntan?”

”Nosotras somos mujeres en un 96 % que desarrollamos esta actividad. Quiero decir, nacimos mujeres y de muy niñas, nos han convencido de que estas labores, eran innatas. Este año, comenzamos peleando las paritarias, haciendo piquete en el Ministerio de Trabajo y marchando con una interpelación fuerte a nuestras compañeras, el 8M, acerca del reclamo de nuestros derechos”.

¿Qué le reclaman a las compañeras?

”Porque ellas se acuerdan, de que su trabajo en sus hogares es trabajo no pago. Entonces marchan, hacen murales con las frases de Federici y se revelan ante la imposición patriarcal para emanciparse. Pero esa emancipación, la hacen a costa de la explotación de la mujer empobrecida. No le exigen al varón o a les hijes que se responsabilicen por las tareas del hogar, prefieren explotar a otra mujer”.

 Dentro de los derechos que reclaman, ¿existe alguna Ley que las ampare y proteja?

Sí, desde 2013, tenemos una Ley que nos regula y que reconoce nuestros derechos básicos. Una Ley muy militada y peleada, en su momento. Es la 26.844.
Por esa Ley, nos dejamos de llamar Trabajadoras domésticas para llamarnos “Trabajadoras de casas particulares”.
Cuando empezamos, en el 2019, no sabíamos esto. Nos llamábamos “domésticas”. Hasta que empezamos a indagar y llegó la discusión al respecto. Dada la situación de pandemia, de aislamiento preventivo, social y obligatorio, las mujeres que forman parte de este colectivo se unieron aún más, en cuestiones relacionadas con las necesidades urgentes de otras compañeras/os y del barrio.
”Estamos al frente de una olla y merendero en Morón Sur, donde ayudamos a compañeras con sus dudas legales y las acompañamos, dentro de lo que podemos, en la situación de abandono que nos dejó la pandemia y cuarentena obligatoria.También acompañamos a las familias del barrio, en situaciones de violencia y consumo problemático; a compañeras migrantes que están criando solas”.


*Ollas

Un día,

las ollas se llenaron de nombres,

la sangre derramada fue sólo una,

de aquellos que volvieron 

en los que somos ahora.

Un día,

las ollas aplacaron el hambre,

resistieron al terror

y murmuraron la revolución

en cada letra.

Hablando acerca de las necesidades, que surgen con más fuerza en este momento, les pregunto sobre la Olla, el merendero, y el roperito.

 “Nuestra Olla es comunitaria” nos dicen. “Si bien, nuestra impronta es un feminismo para y de mujeres, nuestra Olla, merendero y roperito, están abiertos a la colaboración de varones”.

Al preguntarles un poco más acerca de la colaboración de varones y si se ha dado alguna situación y/o problemática que les parezca imprescindible visibilizar, nos cuentan sobre María y su compañero.

”María, es una vecina trabajadora de casas particulares desde los 12 años. Ella es la compañera de vida de un vecino que nos ayuda, de vez en cuando, con la Olla y el mantenimiento. Es paciente oncológica y este martes, empezó un tratamiento de quimioterapia en el Hospital Posadas. Nuestro pedido urgente es por ella y para ella, en este momento. Ambos viven en una pensión y ninguno tiene ingresos. Ambos se quedaron sin trabajo desde que empezó la cuarentena. Ella tiene tres trabajos, pero ninguno le reconoce su derecho al sueldo ni al registro.
Su compañero, fue despedido y todavía no pudo acceder a un fondo de desempleo, porque Anses no le dio de baja.
Situaciones desesperantes, son muchísimas entre nosotras, pero el caso de Mari es especial, por lo urgente”.

Hablamos también, sobre las formas en las cuales, las personas pueden colaborar para que sigan preparando la Olla y ayudar a les que más necesitan.

”Algunas necesidades son la mercadería, más que nada, la carne y las verduras, pan y galletitas para la merienda”. Sobre el lugar de reunión, comentan hacerlo en el patio de la casa de una compañera. “Antes nos reuníamos en las plazas. No teníamos lugar físico, porque éramos de todos lados” nos dicen y agregan:”nuestra mejor plaza, era la plaza de Flores, en donde teníamos acceso al subte y el tren Sarmiento. Ahí, llegábamos de todos lados.  Pero cuando llegó la pandemia, no pudimos hacerlo más”.

Ellas, pese a esta complicación casi insalvable, sin la calle para juntarse, con hambre, frío y desesperación, no bajaron los brazos ni las ganas y decidieron seguir luchando.
 “Nosotras somos una colectiva de mujeres empobrecidas pero embravecidas, por toda la violencia que venimos trayendo de nuestras vidas y trabajos. Somos apartidarias y antiiglesias, pero somos, sumamente, respetuosas de las creencias e ideologías de lxs demás”.

Y a modo de final, cuando nos damos un abrazo virtual y nos prometemos que será real, en cuanto pase la cuarentena, agregan: ”Siempre decimos que, cuando nosotras hablamos, tiembla el patriarcado, porque todo está sostenido en nuestros cuerpos de mujeres vulneradas”.

¡Que tiemble el patriarcado! 

Ni domésticas ni domesticadas

Ni sumisas, ni devotas, 

Indomesticas.

http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/210000-214999/210489/norma.htm

Para ayudar a María en esta situación tan difícil, sin trabajo y con un tratamiento oncológico que atravesar.Pueden hacerlo a través de Mercado Pago al mail: luisaaguirre339@gmail.com
Para colaborar con Indomesticas, les dejamos su página de Facebook y los datos para comunicarse y realizar transferencias.

https://www.facebook.com/indomesticas.feministas

Whatssap 1125407701.

Mail: indomesticasfemini@gmail.com

Ambos datos también se pueden usar para colaborar con nosotras por Mercado Pago.

También para transferencias bancarias.
Cbu de Banco Macro. Caja de Ahorro:
2850575640094748427368
Cuil: 27241650249

*Por Verónica González

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