SUEÑOS DE MARIPOSAS: UN LUGAR PARA ENVEJECER JUNTES

Por Verónica González

 

“Las mariposas resisten a los inviernos más crudos 

para meterse entre la magia”.

Verónica González.

 

Hablar de la vejez nunca ha sido fácil. El tema nos convoca y nos interpela desde diferentes lugares.

¿Será que la muerte merodea como un escalofrío por nuestra espalda?

¿Será que en esta época de descarte y de tanto individualismo, lo viejo no sirve, molesta y se olvida?

Como si la muerte no fuera parte de la vida. Como si no fueran les mayores las personas que nos acunaron y enseñaron desde sus años cargados de batallas y de sueños; de resistencia y de belleza.

Los pueblos originarios son los primeros en reconocerles ese lugar de transmisión. Pero a nosotres nos queda mucho por aprender de ellos.

La situación se complejiza aún más si hablamos de disidencias y de vejez lésbica. Y esa es la historia que vengo a contarles. La historia de Alicia y su sueño de una vivienda digna para las lesbianas adultas mayores; una historia de alas que va tejiendo redes para sostener y cuidar a otres, como lo hace Julieta Lopinto, una de las mariposas que quiere seguir soñando y que me acompañará junto a otras compañeras, a lo largo de esta entrevista.

 Quisiera que me cuenten un poco cómo nació Sueños de mariposas y cómo decidieron su nombre.

Sueños de mariposas nace en el año 2017 a partir de una publicación en facebook realizada por nuestra compañera Alicia Caf. El nombre lo elige considerando diversos significados. Por un lado, las mariposas nacen de la transformación; por el otro, es el nombre por el cual se hacían llamar las hermanas Mirabal y también, porque en España una filósofa lesbiana dice que somos como las mariposas, porque estamos en todas partes. 

También por Lohana Berkins y Diana Sacayán.

 ¿Qué las movilizó y cuál fue el objetivo inicial?

 Nos movilizó dar a conocer la realidad de algunas lesbianas adultas mayores, que se encuentra atravesada por la precariedad económica, habitacional y afectiva acompañada de una historia de invisibilización, represión, expulsión familiar y social.

El objetivo inicial siempre fue la constitución de un lesbiátrico. Entendiendo al mismo como un espacio intergeneracional, comunitario y autogestivo donde se den ayudas mutuas entre compañeras lesbianas.

 ¿Quiénes conforman Sueños de mariposas?

La grupa fue tomando varias formas dependiendo el momento. Como muchos espacios, comenzó con ciertas personas que por distintas razones se fueron, dando lugar a nuevas. Quien siempre estuvo ahí fue Ali, bancando. Hasta hace dos años que fuimos y somos 4 o 5 personas, que compartimos los mismos criterios para seguir visibilizando y luchando. 

Entre ellas, compañeras de “Ni una menos en las cárceles” y “Maternidades feministas”. Tanto maternidades como las presas y adultas mayores lesbianas, comparten la misma opresión e invisibilización por parte de otros movimientos, por ello tratamos de confluir en la lucha.

 Me pareció muy importante para destacar y compartir, la manera que tienen de pensar la vejez y de abordar un tema tabú como es la sexualidad en esa etapa de la vida. Me gustaría que me cuenten un poco más acerca de eso.

 Les adultes mayores socialmente son vistos como seres desexualizados. Constantemente vemos como se perpetúa la opresión del deseo. Cuando hablamos de deseo, hablamos tanto de comer lo que tengan ganas, ¡como de coger!.

Consideramos que se profundizan estos tabúes cuando hablamos de la disidencia. Son quienes han vivido épocas de represión sexual muy severa. Refiriéndonos tanto a la dictadura militar como así también, a la invisibilización del lesbianimo a nivel social y también, por parte de las organizaciones sociales y LGTB que, principalmente, se encontraban dirigidos por gays, trans y travas.

 Me decías que trabajan junto a “Ni una menos en las cárceles” y “Maternidades feministas”, ¿están relacionadas con alguna otra organización? 

 Sí, a lo largo de estos años fuimos tejiendo diversas redes, además de las que mencionás también tenemos relación con “Columna antirracista”,“La campaña contra la A.S.I”, como también causas judicializadas como la de Flavia y Pamela Rodríguez. Lo que sí, no articulamos con espacios partidarios, en general, nos relacionamos más con las del palo anarquista y autogestivo.

Habitar

 “El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo”. 

Lohana Berkins

¿Cómo construir un lugar digno cuando las posibilidades se ven disminuidas por tu elección de ser? ¿Qué futuro se puede visualizar si la esperanza del mañana es una utopía irreverente? ¿Qué miradas generar, despertar, acariciar, cuando la indiferencia se planta como una protección antiedad?

Ellas, las mariposas, generan espacios para hacer visibles sus realidades, para desnudar verdades y patear estereotipos. Se cansaron de esperar soluciones y crean alternativas que generan reflexión y abren puertas. Aún no tienen un lugar físico que las abrigue pero su objetivo es contener a otres, facilitar lazos y habitar este mundo a través del amor, del arte y del compromiso.

 Parte de la herencia de Alicia es el proyecto que tienen acerca del Lesbiátrico. Quisiera que me cuenten un poco más sobre este sueño.

El lesbiátrico es como nuestro sueño más grande, como así también complejo. Implica generar una casa comunitaria que funcione desde el afecto y deseo mutuo de acompañarnos. Donde las más jóvenes acompañen a las más viejas y viceversa. Esta casita es pensada como un espacio autogestivo, con biblioteca, actividades culturales y muchas cositas más. 

A lo largo del trayecto, dentro de Sueños de Mariposas, comenzamos a entender lo complejo que era. Así fue como Ali y otras compas nos decían que no lo iban a llegar a ver, que esta lucha era por ellas y por las viejas del futuro, o sea, nosotras. Esto es Sueños de Mariposas. 

Otra complejidad se presenta entendiendo que queremos combatir la existencia de los geriátricos que, a nuestro entender, son espacios que funcionan como depósitos de personas que esperan la muerte y no, como lugares que acompañen la vida en esta última etapa, alimentando así las fuerzas, sueños y deseos. Claro que hay espacios mejores que otros, pero los mismos dependen de la guita que tengas. Es así que si no tenés plata, familia o entorno que apañe, te morís sola y en la calle. Al mismo tiempo, denunciamos que muchos de los maltratos que se producen en los geriátricos van de la mano de una precariedad económica y jornadas laborales desgastantes.

¿Cuáles son las actividades que realizan y a quiénes están dirigidas?

 Actualmente por la pandemia, tratamos de habitar distintos espacios de lucha para visibilizar. En su momento, hacíamos cine debate tratando de abordar la temática de la sexualidad  lésbica y otras sororas para pasar un buen rato. También hemos tratado cuestiones de explotación textil, como es el caso de nuestra compañera Lourdes Hidalgo, sobreviviente del incendio el taller Luis Viale, que actualmente luchan para que ése sea un espacio de memoria. Por otro lado, siempre bancamos realizar ferias y eventos empapados de artistes autogestives que, con mucho amor, nos han acompañado y bancado. 

Al mismo tiempo, hemos articulado con las compañeras de la columna antirracista. Apuntamos a hacer eventos lo mas diversos posibles, tanto para adultes mayores, niñeces, lesbianas, trans, travas, maternidades, neurodiverses. Vamos buscando las mejores formas para gestionar un espacio para todes. Claro que eso implica nuevas estrategias y gestión de espacios que aún nos quedan por implementar y descubrir.

 ¿Cómo se vieron afectadas por la pandemia, tanto en las actividades que realizan como en su vida personal?

Bueno, principalmente, al inicio de la pandemia, a muches nos tocó profundizar la problemática habitacional y económica. A quienes forman parte de maternidades, se les sumó la violencia por parte de los progenitores y cuestiones judiciales. Conjuntamente colapsamos a nivel salud mental, por todo lo que implica el encierro, la ansiedad, la soledad. Como a muchas personas, nos llevó a lugares medio turbios y  a nuestra compañera Alicia, la llevó a muerte.

 ¿Qué gestos, situaciones y/o personas las inspiran?

La historia de Ali, las anécdotas de Norma, la resistencia marginal nos inspira desde el bien, el apañe y acompañamiento que se da en ciertas grupas. Esto más que nada desde el bien. Después nos inspira… no seguir la mierda que es este mundo. La represión, la violencia, los procesos judiciales, los abusos junto a quienes encubren los mismos, el positivismo tóxico, la explotación animal, de personas, el que haya gente sin una moneda para comer, y demás situaciones desde lo mas cotidiano, creo que son las situaciones que nos hierven la sangre y nos mueven, como así también nos dejan de cama.

Alicia, una mujer que hizo de una necesidad un pedido, que se transformó en un llamado para muchas otras mujeres lesbianas que atravesaban una situación similar: la soledad, el desamparo y la invisibilización en la vejez.

Lamentablemente, Alicia, falleció el año pasado en la calle, sola y con Covid. Sus compañeras se refieren a ella con un gran orgullo, por el legado que dejó y por la hermosa persona que era. Pero también, recuerdan sus últimos tiempos con un gran dolor, debido a que el Covid, sólo fue una de las consecuencias de una interminable escalada de abandonos por parte del Estado y de varias organizaciones que miraron para otro lado.

Ellas hablan acerca de esto y de cómo los medios resumen la causa de su muerte en “el Covid”.

Pero Alicia no falleció de Covid. A nuestra compañera la mató un estado ausente y una militancia que le dio vuelta la cara cuando siempre hablaba de la soledad y los dolores que la atravesaban. Falleció por no poder tener una ducha caliente; por no poder conectar una estufa ya que saltaba la térmica del hotel; falleció porque estaba sola en un cuarto con humedad y constantemente, violentada por el dueño del hotel.

 ¿Cuál es legado que Ali les dejó?

 Hablar de su legado es inspirador y nostálgico, porque ya no está físicamente…es una revolución emocional.

Acompañar a Ali en su lucha nos permite entender, a través de su mirada, las problemáticas con una perspectiva política más allá de lo personal.

Su sensibilidad está reflejada en sus cuadernos y en sus escritos, en el relato en primera persona que es fundamental para poder encuadrar la realidad con empatía.

Ali ES una lesbiana vieja, migranta, pobre, marginal y nuestro deseo es mantenerla viva.

Las banderas, sus consignas. 

Ali está presente en cada momento. 

Sus fotos y sus recuerdos son la base de nuestra motivación.

¿Cómo piensan hoy en día la disidencia? ¿Qué falta para que sea un mundo más inclusivo?

Falta muchísimo. En principio, falta dejar de transar con espacios que se dicen progre y sin embargo, no tienen una perspectiva más allá de su realidad. La violencia que atraviesan todas las grupas que mencionamos a lo largo de la entrevista, no son tomadas por muchos sectores, lo que hace que seamos pocas en estas luchas. Es necesario para nosotras tener una mirada con perspectiva de clase, género, marginal, antiedadista; visibilizar y cuestionar los propios privilegios como también ser separatista. Esto último es parte de la herencia de Ali, hablar de una militancia que tenga como foco lesbianas y/o mujeres tiene una lógica para nosotres basada en la invisibilización histórica del movimiento.

¿Qué significa para ustedes “la resistencia”?

Todo lo que hacemos forma parte de la resistencia. Por dentro, desde sueños de mariposas, queremos que el mensaje y la voz de Ali no se pierdan, como pasa muchas veces cuando alguien muere, que con el tiempo se desdibuja. Por fuera, todo lo que hacemos es resistencia. Si, sabemos que lo que rige es el patriarcado, la norma, los estereotipos, el capitalismo. Resistencia es levantarse cada día. Resistencia es preguntarle a tu amigue como está. Resistencia es luchar para que podamos tener una vida digna, que no te desaparezcan por ir a buscar trabajo como el caso de Tehuel De La Torre. Resistencia es seguir visibilizando y proyectando, desde nuestra identidad disidente. Resistencia es cuando nos sentimos desencajadas, apoyarnos, juntarnos y seguir adelante aún sabiendo que el camino es largo y agotador pero es urgente y no podemos no hacer nada.

Esperamos salir de todo esto que nos pasa y nos atraviesa. Aunque no sepamos cómo. A nuestro paso, como siempre, eso seguro… Así resistimos.

¿De qué manera se las puede ayudar para que Sueños de Mariposas tome vuelo?

Pueden seguirnos en nuestras redes donde subimos diversos eventos, campañas y situaciones, como así la historia de sueños.

Insta: sueñosdemariposas2

Face: Sueños de mariposas

Si alguien tiene un espacio que podamos habitar para hacer actividades, será bienvenido. 

Por otro lado, tratamos de acompañar a distintas personas con lo que podamos, mercadería, guita para Sube, una escucha, visitarnos. A veces, sólo se necesita seguimiento amoroso entre nosotres. Para lo demás contamos con una cuenta de CBU o Mercadopago a disposición para quien quiera colaborar.

Mercado pago

lopinto_myway@hotmail.com

Cbu 0110015030001509923879 

Banco Nación Julieta Lopinto

También si alguien tiene data de donde podríamos presentar el proyecto para pedir fondos.

Por otro lado queremos impulsar un petitorio para poder exigir y facilitar a compañeras adultas mayores que están en una situación devastadora a nivel económico y habitacional, la gestión de planes sociales como son el habitacional, la tarjeta alimentar y demás acompañamiento económico que pueda apañar un poco.

Este es nuestro contacto 1130146969 o por las redes.

Nosotras somos una grupa pequeña con distintas problemáticas y muchas veces solo llegamos a calmar la urgencia y termina siendo desgastante y temporal, si ustedes pueden colaborar con alguna de estas cosas sería un gran impulso para nuestra militancia a nivel estructural.

 Por último, quisiera agradecerles el tiempo y la confianza como así también, dejar este espacio para que puedan expresar un mensaje a todas aquellas personas que estén leyendo esta entrevista.

Gracias por el espacio y las preguntas que fueron muy interesantes de responder, sumado a todo el recorrido. Queda quizás, sumar que también quién precise y/o desee comunicarse con nosotres le recibiremos. Si bien nuestros objetivos mayores son complejos e implican un recorrido indefinido, el  compartir, el visibilizar, replicar y cuestionarse sobre estos temas  es parte de todo este proceso. No sabemos hasta donde llegará esta entrevista pero que sepan que este proyecto es de quien desee impulsarlo, que lo pueden tomar y transformar. Lo comunitario implica compartir entre personas con criterios similares, que fluya lo más posible incluso en las discusiones que puedan surgir.

«Tal vez sólo un lugar digno, donde podamos respirar libertad, justicia y oportunidades sin besarle el culo a nadie», decía Pedro Lemebel y esa es la inspiración que mueve a estas mariposas, que siguen el legado de su fundadora, Alicia Caf, una mujer que debemos recordar por su lucha generosa y eterna; por el amor que sembró en la mirada de cada persona que la conoció y hoy se hace oír en estas palabras, que soplan despacito con la intención de llegarles al corazón de cada une.

Ellas no transan, no buscan el protagonismo y se muestran genuinas para que se visibilice su manera de estar y de ocupar espacios; para que se respeten sus derechos y sus deseos. Porque no ceden y se plantan con su cotidianidad y su belleza frente a un mundo desposeído de valores ciertos.

Nos olvidamos de la importancia de la empatía, del cuidado, del sostén. Estamos tan apurados en vivir y sentir de una determinada manera, que se nos escapan los detalles y los gestos.

Esto de preguntarle al otre si tiene una frazada y una estufa donde calentarse, si tiene plata en la Sube para viajar, para comer; de ayudarle a levantarse y de escuchar, sobre todo de escuchar.

¿De qué soledad hablamos en la disidencia? ¿Qué lugares le ofrecemos a la vejez?

¿Cómo podemos construir desde una mirada realmente inclusiva?

¿Cómo multiplicar el legado de Alicia y de éstas mariposas que sueñan?

Los mazahuas, una etnia indígena de la zona norte del Estado de México, tiene la creencia de que, en el Día de Muertos, las almas de los difuntos regresan a visitarnos en forma de mariposas Monarca.

Creo que nuestras guerreras sobrevuelan alrededor para guiarnos, que son nuestras maestras.

Las hermanas Mirabal, Lohana Berkins, Diana Sacayán, Alicia Caf y tantas más, pintan de revolución las letras de nuestros cuerpos y cantan a través de nuestra voz para que su herencia sea una bandera flameante llena de colores y flores, como pedía Diana Sacayán en uno de sus poemas que quiero regalarles.

Cuando yo me vaya no quiero gente de luto.
Quiero muchos colores, bebidas y abundante comida; Esa que de niñx me hacia falta.
.
Cuando yo me vaya no aceptaré críticas;
más razonable y serio sería que me las hagan en vida.
.
Cuando yo me vaya desearía una montaña de flores…
Esa que los mil amores por los que he sufrido nunca supieron regalarme
.
Cuando yo me vaya no quiero farsantes en mi despedida;
quiero a mis travas queridas, a mi barrio lumpen a mis hermanxs de la calle, de la vida y de la lucha..
.
Cuando yo me vaya sé que en algunas cuantas conciencias habré dejado la humilde enseñanza
de la resistencia trava, sudaca, originaria
.
Cuando yo me vaya quiero una despedida sin cruces; todxs saben sobre mi atea militancia
Y sin machos fachos; porque también saben sobre mi pertenencia feminista
.
Cuando yo me vaya espero haber hecho un pequeño aporte a la lucha
por un mundo sin desigualdad de género ni clase
.
Cuando yo, esta humilde trava se vaya; No me habré muerto…
Simplemente me iré a besarle los pies a la Pacha Mama

 

Amancay Diana Sacayán.

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