RICARDO «PATÁN» RAGENDORFER: “TRELEW PUDO HABER SIDO UN ENSAYO DEL TERRORISMO DE ESTADO”

  La Masacre de Trelew

Con sangre verdaderamente están regando el país ahora
oh amores 16 que todavía volarán aromando
la justicia por fin conseguida el trabajo furioso de la felicidad
oh sangre así caída condúcenos al triunfo

Como calandria de sus pechos caía y
como sangre para apagar la muerte y
como sangre para apagar la noche y
como sol como día.

Glorias, Juan Gelman, 1972

 

Por Federico Paterno 

Arte de tapa Martín vera

El 22 de agosto de 1972 se llevó a cabo una de las masacres que supo ser el disparador de lo que vendría con el terrorismo de estado en la Argentina. El fusilamiento de 19 militantes de organizaciones revolucionarias bajo la dictadura de Lanusse. Ricardo Ragendorfer, no solo es periodista especializado en policiales, sino que también tiene profundos trabajos hechos sobre el aparato de inteligencia estatal y múltiples notas sobre lo ocurrido en Trelew. ANCAP conversó con él a 50 años de la masacre. 

 

Patán, como muchos conocen a este cronista, que lleva medio siglo investigando y redactando notas en diferentes redacciones, nació en La Paz, Bolivia en 1957 y entre los medios que caminó su trayecto en este oficio aparecen: Revista Proceso en México, El Porteño, Noticias, Diario Sur, Tres Puntos, TXT, Miradas al Sur, Página 12, Tiempo Argentino, entre otros.

En 1977 se exilió en México con tan sólo 19 años, y ahí nació el oficio de la mano de Carlos Ulanosky en la revista Proceso, sin experiencia, sin idea alguna de cómo armar una nota se lanzó de manera corajuda a tomar esa tarea, a la semana de estar en el medio publicó su primer nota, de ahí en mas no se detuvo nunca. “Le debo a Carlos no solo ese laburo sino también mi oficio y el hecho de haber sido mi primer maestro en este oficio”.

Nuestra charla comienza muy amena, no pude evitar reconocerle que sus obras literarias “La Bonaerense” y “Los Doblados” son dos clásicos que merecen ser leídos en poco tiempo. Sus investigaciones tienen un talante particular, su relato nos envuelve de modo tal que no podemos abandonar el libro ni por un solo día.

LA FUGA 

La fuga del penal de máxima seguridad de Rawson, fue una de la mayores victorias de las organizaciones guerrilleras. La dictadura de Lanusse, fue la encargada de trasladar a 200 militantes populares, sindicalistas e integrantes de las organizaciones revolucionarias como Montoneros, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) . La unidad en la lucha de estas organizaciones logró una de las fugas más imposibles que alguien pueda haber imaginado nunca. Organizaciones guerrilleras que no tenían la misma mirada de la realidad política, desde Montoneros con la figura de Juan Perón, hasta el ERP con el anhelo de una patria socialista, se abocaron a esa tarea. El plan de fuga fue sobre la base de más 100 presos y presas políticas que debían irse de Trelew. El avión que los conduciría fuera del país sería abordado en el aeropuerto de la ciudad, a 21 Km del penal, finalmente partió con seis de ellos: Roberto Santucho, Domingo Menna y Enrique Gorriarán Merlo por el ERP, Fernando Vaca Narvaja y Roberto Quieto por Montoneros, Marcos Osatinsky, por las FAR, su vuelo arribó en el Chile socialista de Salvador Allende que los asiló antes de su última parada en Cuba.

Penal de Rawson
Marcos Osatinski, de las FAR, Roberto Mario Santucho, del ERP, y Fernando Vaca Narvaja, de Montoneros en La Habana.

María Antonia Berger, Alberto Camps y Raúl Haidar son los tres sobrevivientes de la masacre, sus testimonios en mayo de 1973 se convirtieron en el libro de Paco Urondo, La Patria Fusilada.

“Por un lado me resulta increíble que hayan pasado ya 50 años y este tema esté aún tan vigente en una parte de los argentinos, en este medio siglo no se superaron las contradicciones que había en 1972”, comentó Ragendorfer y ante la pregunta de qué análisis hace de lo que fue este hecho trágico sentenció “Lo sucedido el 22 de agosto de ese año fue tomando con el transcurso de los años una significancia atroz en el sentido de que Trelew pudo haber sido un ensayo del terrorismo de estado que comienza a desarrollarse a fines del 75 con la Triple A y el Operativo Independencia en Tucumán, sumado a lo que ocurre el 24 de Marzo del 76 con una escala monstruosa”.

Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, José Ricardo Mena, Humberto Segundo Suárez, Mario Emilio Delfino, Humberto Adrián Toschi, Miguel Ángel Polti, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Adolfo Capello, Clarisa Rosa Lea Place, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Kohon, María Angélica Sabelli, Susana Lesgart, Mariano Pujadas, Ana María Villarreal de Santucho (compañera del líder del ERP), María Antonia Berger, Alberto Miguel Camps y Ricardo René Haidar. Los tres últimos pudieron sobrevivir a sus heridas.

AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD 

Las situaciones de filtraciones dentro de las organizaciones revolucionarias fueron un gran problema, la contra inteligencia estaba activa en cada organización, de modo tal que no los aborde sin tener un resguardo previo que acelere secuestros y torturas para delatar compañeros y compañeras, sobre este punto, Patán, en su libro Los Doblados, desarrolló de manera magistral lo ocurrido con diversas situaciones de infiltrados de los servicios de inteligencia dentro de las organizaciones armadas. “El trabajo de inteligencia dentro del aparato represivo del estado en aquel entonces, fue influenciada de los paracaidistas franceses que actuaron en Argelia, en su lucha contra el Frente de Liberación de Argelia (FNL), si bien los argelinos, dicho mal y pronto les rompieron el culo, esta gente fue recorriendo los países donde había una situación vidriosa respecto a la contradicción imperialismo-nación,  enseñando a los militares locales ese método. Eso era reunir datos e información, la guerra contra revolucionaria, donde la batalla se libraba, era en los interrogatorios, de ahí la tortura, el secuestro y el asesinato, un método que los franceses le enseñaron a los norteamericanos, por otro lado, desde luego que en la actualidad o los últimos años la situación varió respecto a la década del 70, siguen existiendo las cloacas del estado, los servicios de inteligencia, que de algún modo son un estado dentro del estado. No están al servicio de los gobierno de turno sino del poder real”. Sin ir mas lejos nos podemos permitir pensar en las infiltraciones en las organizaciones populares, como fue por ejemplo el caso del secuestro, tortura y asesinato de Agustín Ramírez, joven militante de las Comunidades Eclesiales de Base de San Francisco Solano, que sufrió  la persecución y el hostigamiento de las fuerzas estatales y que culminó con su asesinato, aún impune.

No es tarea sencilla pensar como abordar a los y las jóvenes de hoy, una franja etaria de los adolescentes que viven el ahora y el like constante, los seguidores y los vistos en los videos de Tik-Tok. La juventud que supo estar politizada y comprometida en los 70, hoy demuestra ese compromiso desde otros lugares, el activismo militante de los jóvenes de hoy, en algunos casos se somete a la participación virtual o los comentarios en redes sociales y una baja participación en las calles.  Sobre esto reflexionó el autor de La Bonaerense: “Es difícil incidir en la conciencia de una franja etaria tan compleja como es la de los pibes, máxime cuando una buena parte de la sociedad tiene grandes dificultades para comprender su presente y su pasado, basta ver a esa categoría sociológica que denominamos “la gente” que termina votando y decidiendo en el cuarto oscuro, es una época muy compleja”. Y agregó  “Como diría Gramsci, el siglo XX se ha terminado y el siglo XXI puja por nacer, vivimos en el tiempo de los monstruos. La mejor manera de explicar los misterios o los momentos claves que tiene nuestra historia es que nosotros mismos los exploremos para entenderla mejor”. 

EL GALLEGO Y LA JUSTICIA REVOLUCIONARIA 

Víctor José Fernández Palmeiro, el Gallego, en su comienzo de la militancia a los tempranos 15 años transitó por la Federación Juvenil Comunista, posteriormente pasó por una organización maoísta hasta su arribo final en el ERP, donde se ubicó dentro de los altos cuadros militares de la organización a sus 26 años. En el marco de la fuga, no solo fue apoyo externo, sino que fue parte de la tripulación que viajo a Chile, mas precisamente a la ciudad de Puerto Montt. En su estadía en Cuba a partir de la fuga del penal de Rawson decidió luego de un acalorado debate con Robi Santucho, donde por un lado el gallego proponía un apoyo a la fórmula electoral (1973) de Cámpora, mientras Santucho subrayaba su postura de convocar al voto en blanco. Pasados 45 días de estar en la isla caribeña, a través de un pasaporte falso vuelve a la Argentina, con escalas previas en Praga y Madrid. A partir de ese debate con el máximo líder del ERP se produce la fragmentación del ERP y nace el ERP 22 de agosto, decisión que encausó junto a Jorge Bellomo, militante del ERP.

Durante la mañana del 30 de abril de 1973 el marino Hermes Quijada como era habitual salió de su cochera del edificio en el que vivía en la calle Arenales, no logró advertir que era seguido por una moto, uno de sus pasajeros era Palmeiro. En el momento en que el semáforo marcó rojo se bajó de la moto y la justicia revolucionaria llegó luego de la masacre de Trelew. El marino había recibido una bala en la cabeza, en la rápida huida el Gallego recibe un impacto de bala en su espalda. No logró sobrevivir, pero supo llevar a cabo su venganza por Trelew. Este militar fue la voz oficial del ejército para evocar la farsa “Se abrió fuego a raíz de la tentativa de evasión del grupo subversivo alojado en la ase Almirante Zar”,  dijo el marino en vivo por el viejo canal 7, decir eso ante la opinión pública lo convirtió en la cara visible de esa falacia y su encubrimiento, quien lo había visto atónito en vivo y en directo fue el Gallego.

 “Los autores materiales son nombrados recién en 1973 a partir de una entrevista que hace Francisco Paco Urondo a los sobrevivientes de Trelew en la cárcel de Devoto, y ahí se comienza a hablar de Sosa, Bravo, etc, que fueron refugiados por la Armada. Recién serían detenidos en 2008 y juzgados y condenados en 2012, menos Bravo que se quedó en EE UU y se convirtió en un próspero hombre de negocios que le vendía servicios médicos a las fuerzas armadas norteamericanas, por lo cual tenía cierta cobertura, en el último tiempo fue condenado a indemnizar a las familias de los fusilados en 26 millones de dólares, si bien mantuvo el embuste de la falsa tentativa de fuga, reconoció haberle vaciado el cargador a los compañeros alojados allí, lo cual podría abrir las puertas de su extradición”, explicó.

EL BUFOSO Y LA BONAERENSE

Ragendorfer es un cronista y un periodista de policiales que sabe en cada nota hacia dónde apuntar para que los lectores puedan viajar a ese lugar del relato y tener claro qué ocurrió y por qué. No obstante esto, sus trabajos recientes lo arrimaron a la AM 990 donde en palabras de Patán hace cine por radio. Cada sábado a la medianoche la convocatoria a los oyentes es a través de dos casos que relata con policiales emblemáticos, con técnicas del viejo radioteatro que en la actualidad llevan el nombre de podcast”. 

El Bufoso, título del programa, va todos los sábados a la medianoche de 00 a 02 de la mañana y posteriormente se puede escuchar en Spotify o Radio Cut.

En este 2022 se cumplen 25 años de la publicación del libro La Bonaerense, un manual del manejo corrupto y violento de la policía de la provincia de Bs As. Ésta investigación la realizó junto a Carlos Dutil, amigo de la adolescencia de Ragendorfer, con quien se reencontró en la redacción de la revista Noticias. Lo que comenzó con la famosa nota de ambos “Maldita policía” terminó plasmado en este gran libro de investigación. Fuimos nosotros en la nota Maldita Policía, que descubrimos que detrás de ese delito sin fines de lucro que era el gatillo fácil, la recaudación policial era el sistema recaudatorio de la Bonaerense y de todas las agencias policiales del país. Estábamos descubriendo de fuerzas que se autofinancian y autogobiernan, se decía en ese momento que eran casos aislados y descubrimos que no era así y los escribimos en un momento especial porque mientras escribíamos el libro sucedió el caso Coppola y el caso Cabezas. Escribíamos un libro sobre cosas que sucedían mientras nosotros las estábamos escribiendo”.  

Las amenazas pudieron poner freno a este libro, meterse con la organización más corrupta y peligrosa del país no debía ser tarea fácil, no obstante esto, lanzó “Recibimos alguna amenaza telefónica, no le dimos atención por pura inconciencia, no teníamos tiempo de sentir miedo. Cuando ya salió el libro ahí empezamos a pensar mas seriamente en el miedo”, para finalizar dejó un comentario que nos permite ver cómo opera La Bonaerense  Afortunadamente los muchachos de La Bonaerense no matan por razones literarias, les chupa un huevo. Tuve mas problemas con civiles o personajes que eran cuatro de copas que con el comisario Mario “Chorizo” Rodríguez”. 

Patán es un periodista de los que escasean hoy, es un ejemplo para estudiantes de periodismo que quieren ver cómo investigar y desde dónde pararse para escribir. Su paso por diario SUR es el mejor recuerdo que él nos relató como experiencia periodística. Sur tenía como Director en ese momento (1989) a Eduardo Luis Duhalde, abogado, historiador y periodista comprometido con la defensa de los DDHH en las épocas mas difíciles del país.  “en ese diario me convertí en un cronista policial de la mano de un veterano periodista Juan Carlos Novoa que le debo parte del hecho de haberme convertido en lo que soy. La redacción del diario Sur envuelta por un coro de sonidos de máquinas de escribir tecleadas y llenas de humo de cigarrillo fue la última gran redacción, las otras ya eran con computadoras y con la restricción de fumar en las redacciones. Ahí estuve con entrañables compañeros como Juan José Salinas o Fabián Polosecki, con quien trabajé en los primeros programas de El otro Lado, estaba Marta Dillon, es muy larga la lista de personas notables en el periodismo.”

El violento oficio de escribir se refleja en las investigaciones de este militante del viejo periodismo, donde la realidad no ocurre en un escritorio, ni solo se resuelve en un mensaje de WhatsApp, el oficio de escribir se produce cuando se incomoda al poder real. Así lo muestra y expone cada nota de este cronista de policiales que nos permite adentrarnos en cada relato a una parte de la historia que no conocemos.

 

 

 

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