VILLA AZUL AISLADA POR LA PANDEMIA

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Por Juliana Miceli

Fotos Gabriela Manzo

Desde el comienzo de la pandemia vecinos de los distintos barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires, denunciaron sistemáticamente el abandono por parte de Estado. En el caso de la Villa 31 el grito de Ramona Medina hizo eco en todxs lo que se negaban a escuchar, tanto es así que frente a la inacción del gobierno de la Ciudad, el gobierno nacional tuvo que tomar medidas sobre la jurisdicción más rica del país.

Club del Progreso, en donde se hace el operativo para bajar las donaciones para Villa Azul.

Villa Azul, ubicada entre los partidos de Quilmes y Avellaneda, no ha sido la excepción en lo que refiere a la falta de políticas públicas durante décadas y de prevención necesarias para apalear el virus. No es casualidad que uno de los primeros focos de COVID19 se haya dado en este lugar. Frente a Villa Azul se encuentra Villa Itatí, separadas desde 1976 por el Acceso Sudeste, dos barrios con muchísima historia conformados en la desigualdad.

La detección rápida de los casos positivos, los productos de higiene necesarios para prevenir el contagio, el agua potable y los alimentos, llegaron tarde. Esto es innegable como lo es la eterna postergación sobre las necesidades de las barriadas populares.

Luego de confirmar 53 casos positivos en Villa Azul, decidieron entre ambos municipios conformar un Comité Operativo de Emergencia y como primera medida de fuerza cerrar todos los accesos al barrio y comenzar con los testeos puerta por puerta. Julio Rodríguez, vecino y miembro de la asociación de fomento de Villa Azul, cuenta que “La gente está desesperada pero el Estado está presente. Hay un grupo de 100 personas que están llevando adelante el operativo Detectar. Van casa por casa haciendo un relevamiento y si tienen síntomas se las traslada a la unidad sanitaria del barrio en donde se encuentra la base operativa de salud y se le realiza el hisopado. La gente no duda en hacérselo porque tiene mucho miedo al contagio”, y agregó “Hoy somos un grupo grande de vecinos que nos organizamos para repartir alimentos. Ayer estuvimos hasta las 11 de la noche, pero quedaron algunas familias sin recibirlos. Ya se está repartiendo agua mineral y empezando a fumigar el barrio”.

En el caso de quienes no puedan cumplir con el aislamiento obligatorio en su casa por la situación de hacinamiento son trasladados a un centro de aislamiento montado en la Universidad de Avellaneda. Durante estos días Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes estuvo recorriendo el Saint George, un colegio pupilo muy conocido en el partido que se utilizara también para alojar a los vecinos que presenten síntomas.

Si bien está a la vista que en cuanto pudieron detectar los primeros casos de COVID positivos en el barrio, comenzaron el operativo para poder atender la urgencia, llama la atención el dispositivo de aislamiento, impuesto por el ministerio de Seguridad a cargo de Sergio Berni, para aislar a todo el barrio. Desde la agrupación social y política, Azulado, calculan que, entre infantería, la policía bonaerense y el Grupo Geof hay un efectivo por familia. “La respuesta llega cuando el problema explota. Hace dos meses que el país está en cuarentena y hubo un tiempo como para ir preparando desde los municipios. ¿Por qué tenemos que esperar a que haya 50 casos y la primer medida que se toma es meter a las fuerzas? ¿Por qué Berni es quien habla y no alguien del equipo de Salud o de Desarrollo Social? Es impórtate remarcarlo desde lo simbólico ya que en los distintos focos en donde se detectaron casos esto no sucedió”, dijo Andrés Bustos de Azulado en FM La barriada.

Sobre este mismo punto , El periodista Pablo Martínez, de Radio Ahijuna, quien viene siguiendo la situaciónsobre Villa Itatí y Villa Azul , en comunicación con Radio Grafica, aportó que sobre la militarización y el aislamiento comunitario hay diferentes posturas de las distintas organizaciones sociales dentro de los barrios,que estuvieron reunidas con ambos municipios: “Hemos recibido lecturas muy distintas durante las últimas 48 horas que tiene que ver con la diversidad de organizaciones que hay dentro de los barrios. Por un lado hay lecturas muy críticas con respecto a la presencia de las fuerzas y por otro lado hay organizaciones que entienden que no había manera de controlar un foco tan importante sin tener un aislamiento comunitario. Yo sinceramente creo que no va a durar pero si que era necesario hacerlo durante estos días”.

Como dijo el propio Alberto Fernández en la presentación del plan Argentina Hace para la reactivación y ejecución de obras en 40 municipios del Gran Buenos Aires: “lo único que dejó en evidencia la pandemia son millones de personas a las que el Estado no tenía ni siquiera registrados. Y eso como sociedad debe avergonzarnos”. La pandemia afecta a todos, pero mucho más a las personas que están vulneradas en sus derechos. Axel Kicillof en el programa Brotes Verdes aclaró que “sobre el total de casos en la provincia de Buenos Aires, 4453, hay 634 que están distribuidos en barrios populares del Conurbano”. El número de casos positivos en Villa Azul y Villa Itatí va creciendo y ninguno de los reclamos que puedan llegar a tener lxs vecinxs es nuevo, y está claro que quienes antecedieron a quienes gobiernan en la actualidad no tuvieron la voluntad política para atender las necesidades de quienes viven en esta situación mucho antes de la llegada del covid 19.

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